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jueves, 22 de abril de 2010

_Battiato_


Foto sacada en Napoli hace un añito...

Cuando era txiki, mi aita tenía un cd de grandes éxitos de uno que cantaba en castellano con un acento muy raro. Recuerdo que por algún motivo me encantaba aquel disco. Sus canciones tenían algo especial, diferente, evocador...
Ese señor del acento raro era y es el cantante italiano Franco Battiato, cuyas canciones, si cabe, me gustan incluso más ahora que entonces. Para quienes no os suene su nombre, hay una versión bastante reciente de una canción suya, la de "e gira tutto intorno a la stanza, mentre si danza, danzaa" jaja
Mmm, difícil escoger una canción, me gustan todas... Os dejo la de "La stagione dell'amore", con el video ochentero y cutre hasta el dolor (solo por ser fiel al original) y una versión más actual que, para qué negarlo, suena mucho mejor en los tiempos que corren n_n
Un comentario que leí el otro día en el youtube describe a este hombre de la forma más acertada en la que puede ser descrito: "Battiato, qué feo eres, qué mal bailas y qué mal vistes... Pero qué grande eres" ;)

PD: Es curioso, ahora que es viejo, me recuerda a saco a la primera casera que tuvimos en Firenze... Esa que nos echó a mi y a Verito por atascar el váter  XD






La stagione dell'amore viene e va, - La estación del amor viene y va
i desideri non invecchiano quasi mai con l'età -
los deseos no envejecen casi nunca con la edad
Se penso a come ho speso male il mio tempo -
Si pienso en como he malgastado mi tiempo
che non tornerà, non ritornerà più -
que no volverá, no regresará más
La stagione dell'amore viene e va, - 
La estación del amor viene y va
all'improvviso senza accorgerti, la vivrai, ti sorprenderà -
de imprevisto sin darte cuenta, la vivirás, te sorprenderá
Ne abbiamo avute di occasioni -
Hemos tenido ocasiones
perdendole; non rimpiangerle, non rimpiangerle mai -
perdiendolas; no las lamentemos, no las lamentemos nunca
Ancora un'altro entusiasmo ti farà pulsare il cuore -
Todavía otro entusiasmo te hará latir el corazón
nuove possibilità per conoscersi -
nuevas posibilidades para conocerse
e gli orizzonti perduti non ritornano mai -
y los horizontes perdidos no regresan nunca
La stagione dell'amore tornerà -
La estación del amor volverá
con le paure e le scommesse questa volta quanto durerà -
con los miedos y las apuestas, esta vez cuánto durará
Se penso a come ho speso male il mio tempo -
Si pienso en como he malgastado mi tiempo
che non tornerà, non ritornerà più -
que no volverá, no regresará más

domingo, 14 de marzo de 2010

_Saudade_

Me gusta descubrir cosas nuevas. Sobretodo cuando lo descubierto merece la pena. Una canción nueva, una película nueva, una persona nueva... Todo cuanto nos topamos puede cambiar nuestra percepción del mundo. Últimamente, esto me pasa a menudo por suerte. O quizá sea que estoy en un momento de fascinación general con todo. Sea como sea, la realidad es que al final todos somos la suma de todo y todos a cuantos hemos conocido, de todo cuanto hemos experimentado, de lo que escuchamos, de lo que vimos... Y creo que también las pequeñas cosas, como un par de acordes de una canción o una fotografía evocadora, pueden marcar una diferencia, que quizá pueda parecer mínima, pero que junto a todas las demás pequeñas cosas que vamos sumando en el día a día, son las artífices de nuestra felicidad. De esa felicidad diaria serena y humilde, esa felicidad basada en lo aparentemente intrascendente, esa que está tan subestimada y que, no obstante, es la que hace de sus poseedores las personas con potencial para ser verdaderamente felices.

El otro día descubrí una de esas cosas que marcan la diferencia. Una película italiana llamada La Meglio Gioventù (La mejor juventud), película a la que Aina y Yunita hacen una promoción que no se puede pagar con dinero :) Totalmente merecida, todo hay que decirlo. La película es una retrospectiva de la historia italiana de los últimos 50 años, partiendo de las experiencias vitales de dos hermanos (Nicola y Matteo) y de su familia, que se ven envueltos en algunos de los episodios más importantes de la época. En un momento de la película suena la canción Sodade de la cantante Cabo verdiense Cesaria Evora. Y de pronto, al escucharla, volvieron a mi recuerdos de cuando era pequeña y mi aita (mi padre) ponía esta canción. Y esos recuerdos se mezclaron con los recuerdos de Italia, de los amigos portugueses de Florencia, de Paulo, de Carlinha, de Jeanne... Y de pronto me entró, como dice el título de la canción "Saudade", esa palabra portuguesa que tanto me gusta, que aglutina todo lo que en castellano significa "echar de menos". Esta canción, que siempre ha resultado tan evocadora para mí, me trae ahora tantos sentimientos y tantas vivencias bonitas que casi podría decir que no puedo explicar con palabras lo que me viene a la cabeza al escucharla...
Lo único que sé, es que me encanta sentir todo cuanto estas notas y esta voz provocan en mí.

Espero que os guste :)

martes, 16 de febrero de 2010

_Canciones de un argentino en Firenze_



Me acabo de acordar de esta canción. Nos la cantaba el amigo argentino Elías y nosotras le tomábamos el pelo imitándole cantándola. Qué buenos recuerdos de repente :)

jueves, 11 de febrero de 2010

_Piccolina_


Fué un 10 de febrero de 2009 cuando llegué a Florencia, únicamente con una maleta y una mochila hasta los topes de ropa. No sabía italiano y no conocía a nadie allí. Solo tenía un librillo de bolsillo de frases en italiano, libro que únicamente usé al llegar en bus del aeropuerto a la estación de Santa Maria Novella, para preguntarle a la gente que pasaba "Dov'e l'ostello Archi Rossi?" Aquel día llegué a tiempo para el plato de pasta gratis del hostal :)

Pero a lo que voy. Hace exáctamente un año, día 11 de febrero, tuve un día bastante malo. Por la mañana Hilal (una chica turca) y yo fuimos a la facultad a hacer unos papeleos, de los muchos que tuvimos que hacer aquellos primeros días. Después estuvimos dando vueltas por Florencia. Yo estaba un poco triste, echaba de menos al que era mi novio, a mis padres, a mis amigos y me sentía sola. Pero esa tarde, estaba yo en los ordenadores del hostal, cuando apareció Hilal con una chica, que por aspecto parecía de mi estilo (nada pija, más tirando a perroflauta jaja) y que parecía de mi edad. Hilal nos presentó. Me dijo: "Esta es nuestra nueva compañera de habitación." La nueva compañera era Vero, de Mostolés, Madrid, de 27 años y estaba también de erasmus, como yo. Desde ese momento estuvimos juntas y empezamos a buscar piso para las dos.

Esa primera semana pasaron muchas cosas: Nos pateamos todo Firenze (hasta salirme ampollas en los pies y hacer un agujero en las zapatillas nuevas), conocimos a Malena (una chica argentina con la que compartimos poquito tiempo, pero de mucha calidad :) ), conocimos a Elías (argentino también) y a Cristóbal y Nacho (chilenos) y nos fuimos con ellos a la única fiesta erasmus a la que fuimos, fiesta de San Valentín, en la que conocimos a José Manuel (Nané para los amigos, un chico cordobés), encontramos piso (el tercero que fuimos a ver), nos fuimos con los compañeros argentino y chilenos a Venecia (a beber absenta y acabar durmiendo los 5 en una cama de matrimonio)... Esto fué la primera semana. Tuvimos mucho más tiempo para compartir un millón de experiencias más.

Vero fué mi compañera de habitación durante cinco meses y medio. Pero fué, es y será siempre mucho más que eso. Compartimos habitación, baño, casa, comidas, cafés mañaneros, música del youtube, bicicletas robadas, amig@s, birras (en nuestra casa acompañadas de cacahuetes, en el public, el eskimo, el pop, santo spirito, cpa, morgagni...), mojitos en el "Salamanca", comidas en la Mensa, juergas todos los días, compras en el Esselunga, cappuccinos, borracheras sobre 2 ruedas, fiestas de sinistra al son de ska-p, viajes, aperitivos, picnics en la Cascine, helados en la Carraia, cenas en casa, porrillos en la cascata del Arno (con estrellas fugaces incluidas)...

Durante esos meses lo compartimos todo y lo fuimos todo la una para la otra. Y aunque ya no pueda levantarme por las mañanas y decirte "buon giorno" mientras te tuestas una rebanada de pan en la sartén, aunque ya no podamos comernos juntas un kebab al lado del río, aunque ya no podamos dar un paseo en bici juntas por la bella Firenze... Quiero que sepas que para mí sigues siendo la mia piccolina, que gran parte de que mi experiencia fuera la que fué te la debo a ti, que te echo muchísimo de menos cada día que pasa y QUE TE QUIERO, QUE TE QUIERO CON LOCURAA!!!

Pero no nos pongamos melancólicas, que al fin y al cabo, mis recuerdos contigo los puedo resumir en esta palabra: FELICIDAD. Así que te dejo esta canción, con la que lo dimos todo en la fiesta de sinistra de Agraria. Aquella fiesta en la que te estuviste comiendo mi bolso xD

Ci vediamo mia piccolina, ci vediamo presto ;)

martes, 2 de febrero de 2010

_¿Dónde fueron las historias?_


A veces me pregunto dónde quedan las cosas, todo aquello que existió y que en algún momento se perdió en el camino. Todas las amistades, todos los familiares, todos los amores, todas las historias que tuvieron su momento y su protagonista y que por un motivo o otro ya no nos acompañan. ¿Es verdad aquello de que "el que tuvo retuvo"? ¿O únicamente hacemos una especie de reseteo mental y simple y llanamente lo olvidamos todo, sin que quede ningún tipo de poso ni rastro de aquella historia en nosotros?


A veces me pregunto que harán todas aquellas personas que en algún momento estuvieron en mi vida y ya no están. Y también me pregunto si ellas tendrán su segundito de pararse a pensar en qué habrá sido de mí. Es increíble como en un momento alguien puede ser importantísimo para ti y de pronto simplemente desaparece de tu vida, llegando un instante en el que está tan desconectado de ti que incluso dejas de acordarte de el.


Con los años me he ido dando cuenta de que, aunque suene duro decirlo, no hay nadie imprescindible en la vida de ninguno de nosotros. Solo hay pérdidas más o menos dolorosas. Pero nadie nos es 100% imprescindible, ya que incluso en el peor de los casos, en aquellos en los que perder a alguien nos parte el corazón en dos, tiramos para delante. Y nos costará más o menos pero aprendemos a vivir sin esa persona y al final, acabamos por "olvidarla" y solo nos queda un vago recuerdo al que recurrimos más o menos a menudo, según la trascendencia que haya tenido en nuestra vida.


Por una parte es algo triste, pero por otra es un mecanismo de supervivencia puro y duro. Porque ¿Acaso podríamos seguir con nuestra vida si tuviéramos que llorar por siempre a todos aquellos que de algún modo perdimos? Es el tiempo el artífice del olvido, al menos cuando el sujeto a olvidar realmente nos importa. El tiempo, cuchillo de doble filo, que nos hace olvidar lo malo y lo bueno, para mezclarlo todo y dejarlo tirado en algún lugar fuera de nosotros mismos, para que dejemos de ser en parte quienes fuimos y demos cabida a quienes nos disponemos a ser. 

domingo, 30 de agosto de 2009

_La bella Firenze_




Ieri, 29 di agosto, ha fatto un mese dal giorno che ho detto "ciao" a la bella Firenze, doppo di 5 mesi e mezzo de esperienze che mai dimenticherò.

Fué en febrero de 2004, con 17 años, cuando desde Piazzale Michelangelo la ví por primera vez. Recuerdo el frío que hacía y también, que fué el único día durante aquel viaje acelerado por Italia, en el que el sol se dignó a salir. Ahora me parece curioso, la de vueltas que dá la vida... Si mientras sacaba esta foto, a aquella vista bonita pero carente de ningún significado, alguien se me hubiera acercado por la espalda y me hubiera susurrado al oído lo que en unos años esta ciudad significaría para mí... No lo hubiera creído.
Pero la vida siempre te sorprende...

Recuerdo los últimos días de mi erasmus en Firenze, 5 años y 5 meses después de la mañana en que hice esta foto. Días en los que cada pequeño paseo por la ciudad se convertía en una despedida personal. Las calles, las "piazzas", los olores... Todo parecía conocido y al mismo tiempo nuevo, como si todo el tiempo que había pasado allí solo me hubiera servido para conocer la ciudad de un modo superficial y de pronto los detalles y los matices de sus viejas paredes florecieran ante mis ojos.

Durante mucho tiempo pensé que para mi Firenze era la gente que me acompañó durante esos meses. Y así es. Pero me sorprendió descubrir en esos últimos días, cuando ya la mayoría de mis amigos se habían ido y la ciudad se veía vacía, que Firenze seguía siendo en gran parte Firenze...
Quizá porque en cada uno de sus lugares había muchos recuerdos en los que estaban todas aquellas personas...

Y en los que siempre estarán :)